A la salida del museo en cuestión me preguntaron por mis impresiones... Para curarme en salud citaré a mi profesor de Educación Plástica en la Universidad, que nos decía que quien fuera capaz de definir la palabra arte estaba automáticamente aprobado con Matrícula. Es decir, cada persona tiene su propia definición de arte y es prácticamente imposible que dos versiones coincidan completamente.
Dicho esto he de decir que mi contestación fue "pché", había cosas muy interesantes, pero también había un gran número de cosas que, a mi humilde e ignorante ver, no tenían nada de artísticas. Me sirven para explicarme dos de las colecciones temporales que se exhiben actualmente: La de Henri Rousseau me pareció bastante buena mientras que la mayor parte de la de Anish Kapoor me produjo desde indiferencia hasta risa pasando por el cabreo de considerar artístico el disparar pintura y cera con un cañón (¿a quién no le molaría hacerlo alguna vez?)
De la exposición de Robert Rauschenberg mejor no hablo:
En cuanto a otras cosas que se pueden ver en el museo, un pequeño resumen:
Pero Bilbao es más, mucho más que su museo. Bilbao son calles estrechas, pintxos, la Ría y su paseo y muchas otras cosas que os enseño en otras cuantas fotografías antes de que me mandéis a paseo:
Pues eso, me dio rabia ir a Bilbao y no visitar al tío Xabi, otra vez será.
A cascarla.